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Mesopotamia y Egipto

 

De manera a simultánea surgen en Egipto y Mesopotamia las primeras civilizaciones. Son pueblos agricultores y ganaderos, que desarrollan un importante comercio interior y exterior, practican la navegación y conocen desde antiguo la escritura (hacia el 4000 a.C.)

Estas primeras civilizaciones nacen en zonas de una gran similitud geográfica. Son pueblos que viven en el Mediterráneo Oriental y en el próximo Oriente, caracterizados por un relieve de llanuras, mesetas y montañas y un clima cálido y seco con escasa vegetación. Abundan los desiertos. Ello arrastra a la población a asentarse en las márgenes de los grandes ríos en lugares propicios para aprovechar bien sus aguas por medio de la irrigaci6n.

Son los pueblos de la llamada " media luna fértil ", porque desde el Mar Rojo al Golfo Pérsico se extiende una extensa faja de tierra que semeja a nuestro satélite en cuarto creciente.

 

 

Mesopotamia

 

Es una franja de terreno situada entre el río Tigris y Eúfrates. Es una zona de escasas lluvias, cuyo terreno poco productivo era fácil de labrar y contó con agua suficiente de los ríos. Pero, debida a las crecidas descontroladas, fue necesario regular su cauce construyendo diques y canales de drenaje.

 

Había en Mesopotamia dos regiones bien diferenciadas: Caldea, al sur, Asiria al norte. Unos 4000 años a.c. Caldea estaba habitada por 2 pueblos de distinta raza: al sur vivían los sumerios, gente culta y pacífica entregada al Comercio y a la agricultura; más al norte estaban los acadios, amigos de guerrear. Su rey Sargón I extendió su dominio desde el Mediterráneo hasta el Golfo Pérsico. Terminaron por asimilar la superior cultura sumeria, fundiéndose en una sola civilizaci6n, la sumerio-acadia.

 

Hacia el año 2100 a.C., los amorreos, pueblo procedente del norte, fundaron la ciudad de Babilonia. Hacia el 1800 a.C. ocupaba el trono de la ciudad el poderoso rey Hammurabi, que realizó una política de unificaci6n entre los diversos pueblos, nombró gobernadores y tribunales de justicia e instituyó el famoso " código de Hammurabi ", pasando así de unas leyes orales basadas en las costumbres a otras prefijadas o escritas.

Estela del Código de Hammurabi

Finalmente, a partir del siglo XIV a.C., los asirios, pueblo asentado en la alta Mesopotamia y caracterizado por su crueldad, se irá imponiendo progresivamente en toda la región del Próximo Oriente, llegando a dominar incluso Egipto. Su poder acabará con la expansión persa (siglo VI a.C.1

 

Los rasgos más importantes de la civilización mesopotámica los podríamos resumir en:

 

•  La aparición de ciudades y la creación de una cultura urbana.

•  La división del trabajo y la aparición de nuevas actividades.

•  La creación de un poder organizado y fuerte. Todos los órganos de! poder se centraban en el templo ( zigurat ), situado en la ciudad-estado y dirigido por un rey-sacerdote que fue a su vez, jefe civil y religioso y gobernó de forma absoluta y despótica.

•  La aparición de la escritura, del derecho y de grandes Imperios

Zigurat

 

•  La religión mantenía unida a la sociedad mesopotámica (dividida en dos clases: los libres y los esclavos). Cada ciudad-estado poseía dioses que la gobernaban, existiendo, además, un gran número de ritos para explicar el origen de la vida y la fecundidad humana. Cada dios tenía por atributo un animal (dragón, león,..) y por emblema un objeto celeste (sol, luna,..). Para atraer a los genios protectores y rechazar a los demonios y monstruos, los mesopotámicos practicaron la magia, la adivinación y la astrología.

•  El arte también tuvo su importancia. Emplean el arco y la bóveda en sus construcciones, siendo el adobe (barro secado al sol el material más utilizado por la escasez de piedra y ladera en la zona. Por ser un material pobre, se reviste de placas de cerámica vidriada para aparentar riqueza. El palacio, con el templo incorporado, es el principal edificio. Totalmente amurallado y de grandes proporciones.

Palacio de Persépolis

•  La escultura también tiene un notable desarrollo. Se pueden distinguir dos modalidades:

•  de bulto redondo (exentas), que representan a dioses y reyes principalmente. Muy conocidas son las estatuas de Judea o la que representa a Hammurabi con su famoso código.

•  relieves, de carácter narrativo y de rasgos muy expresivos tanto en las representaciones humanas cala de animales. Destacan sobre todo los relieves asirios, que narran las campañas del rey contra los pueblos enemigos y sus cacerías.

Relieve Palacio Nínive

Toro Alado

 

Recreación Palacio de Persépolis

 

 

 

EGIPTO

 

La frase de Heródoto de que “Egipto es un don del Nilo”, resume perfectamente sus características geográficas. Egipto es el Nilo, puesto que fuera del río sólo encontramos desierto; esto lo convierte en un país aislado y original; el agua y el limo (especie de barro pero como materia orgánica) que aportan las crecidas de junio a octubre, se esparce por los alrededores del cauce haciendo posible la riqueza y garantizando la subsistencia de este pueblo.

 

La historia de Egipto se remonta a tiempos muy lejanos. A finales del Neolítico (3100 a.C.) el valle y el delta del río se unificaron en dos grandes regiones bajo dos reyes distintos el Alto y Bajo Egipto respectivamente. Según antiguas tradiciones egipcias, fue Nemes quien, por deseo de los dioses, unió ambos territorios y fundó la primera dinastía de faraones.

•  Imperio Antiguo con capital en Menfis (año 3000 a 2000 A.C. aproximadamente)

•  Imperio Medio con capital en Tebas (año 2000 a 1750 a.C. aproximadamente)

•  Imperio Nuevo con capital también en Tebas (año 1580 a 1085 a.C. aproximadamente)

Entre los Imperios Medio y Nuevo se intercala la invasión y dominio político de un pueblo extranjero venido de tierras asiáticas (los hicos 1750-1580). A partir del siglo XI a.C. Egipto sufre una crisis política incontenible. Los asirios, persas, griegos y romanos se sucederán respectiva­mente en el dominio de estas fértiles tierras.

Durante el Imperio Antiguo, en la IVª dinastía, se construyeron las gigantescas pirámides de Jeops, Jefrén y Micerino. La VIª dinastía consigió conquistar la Nubia (el norte del Sudan actual) y la península de Sinai.

Después de una larga época de anarquía y decadencia, se establece el Imperio Medio. La dinastía XII fue la de los faraones conquistadores, siendo Sesostris I la figura más representativa.

Al implantarse la dinastía XIVª, sobrevino la invasión de los hicsos, que fundaron las dinastías XVª, XVIª y XVIIª. Pero quedaron poco más de un siglo, pues Asosis de Tebas las expulsó y fundó la dinastía XVIII.

Durante el Imperio Nuevo se sucedieron las dinastías XVIIIª, XIIª y XXª. La primera de estas tras fue la más esplendorosa de toda la historia egipcia. En esa dinastía Tutmés III el Grande llevó sus conquistas hasta la lejana Mesopotamia. Otro gran conquistador fue Ramsés II.

Ramses II

 

También a la XVIIIª dinastía pertenece el faraón Amenofis IV (conocido con el nombre de Akenatón), quien va a provocar una auténtica revolución religiosa al imponer el culto del dios solar Atón. Su sucesor Tutankamón, restableció la normalidad religiosa, después de una violenta reacción del clero.

A partir de la dinastía XIª (siglo XI a.C.) empieza para Egipto el período de las dominaciones extranjeras.

Políticamente Egipto era una monarquía. El rey (que recibe el nombre de faraón) preside la vida de Egipto. En la político concentra en sus manos todo el poder, dicta las leyes, gobierna el pueblo, manda el ejército y es Juez supremo. Desde el punto de vista religioso, es un ser divino, encarnación de Horus e hijo de Amón-Ra. Es el sumo sacerdote encargado del culto y de garantizar el bienestar del país.

La sociedad egipcia estaba muy Jerarquizada. A su cabeza se encontraba el faraón y sus parientes; le seguían los altos funcionarios y sacerdotes. Un lugar significativo de esta sociedad fue ocupado por los escribas (especiali­zados en contabilidad y expertos en escritura), pues tenían en sus manas la administración del Estado. Los soldados formaban una casta muy temida por el uso que podían hacer de la fuerza. Las clases inferiores de la sociedad las formaban los campesinos, artesanos (al servicio del faraón o de los templos) y los esclavos

 

El sentimiento religioso tuvo extraordinario arraigo entre los egipcios. Cada poblado, distrito,… estaban consagrados a una divinidad, que representaban con la figura de un animal. Andando el tiempo, aparecen las grandes divinidades, entre ellas Isis, Osiris y Horus. Gran importancia tuvieron también el dios solar Ra y el dios de Tebas Amón, que trató de imponerse a todos las demás.

Las prácticas relacionadas con la suerte eran muy originales. Para los egipcios, la vida del hombre no terminaba al expirar este. Creían en la inmortalidad del alma, que debía comparecer, después de un largo viaje lleno de peligros, ante el tribunal de Osiris para recibir la recompensa o el castigo según las acciones. El difunto era enterrado con El Libro de los Muertos, conjunto de fórmulas que debía de recitar en presencia de Osiris para alcanzar un juicio benévolo. El alma ( ha ) se apoya sobre el ka o doble, que es el propio cuerpo del muerto, siempre que se conserve incorrupto. De ahí la costumbre de embalsamar los cadáveres para transformarlos en momia y evitar su corrupción. Después del Juicio de Osiris, el alma se unía a la materia para vivir eternamente.

 

La cultura estuvo al servicio de la religión, y se pensaba que la escritura era la clave de las demás ciencias. La construcción de impresionan­tes pirámides, de diques y demás monumentos demuestra grandes éxitos técni­cos. La observación de las estrellas y el descubrimiento del calendario supusieron grandes avances en la ciencia egipcia. Debido a la conservación de los cadáveres la medicina tuvo cierta importancia.

 

El arte fue en Egipto una actividad oficial más que popular, pues estuvo al servicio del faraón, la nobleza y los sacerdotes. Surge de la preocupación por la vida del más allá y la necesidad de culto a los dioses. Usaron la piedra y el dintel en edificios de grandes proporciones que dan idea de eternidad, reposo y estabilidad. Los palacios y casas se construyen de endebles materiales, pero los templos y las sepulturas fueron concebidos para desafiar al tiempo.

Entre los templos destacan los da Karnak y Luxor, construidos durante el Imperio Nuevo. Se penetraba en ellos por una avenida de esfinges aca­bada por obeliscos. La fachada exterior ( pilono ) daba acceso a un patio abierto rodeado de grandes columnas (sala hipóstila). Al fondo de la misma, una puerta comunicaba con el verdadero santuario (sala hipétrea). Más al interior se encontraban otras dependencias del templo: patios, almacenes, …

Avenida de esfinges

Pilonos

Sala

 

Las sepulturas se destinaban a guardar la momia y las estatuas de los difuntos. Si en un principio fueron simples fosas, después se pasó a un túmulo escalonado en forma de pirámide truncada ( mastaba ), hasta llegar a las grandes pirámides de la IVª dinastía. Los hipogeos son tumbas excavadas en la roca, como las de Beni-Hassan.

Esquema de una Mastaba

 

 

Mapa Gran Pirámide Keops

 

Hipogeo

En la escultura , el egipcio concibe la figura hierática, impasible, ajena a lo que le rodea, con la mirada alta y fija, los brazos unidos al cuerpo y sin ninguna sensación de movimiento. Las estatuas de dioses o faraones aparecen idealizadas y de mayor tamaño que el resto de los mortales. En cambio la representación de personajes inferiores se concibe con mayor naturalismo: alcalde del pueblo, el escriba sentado,... El verdadero realismo se ve reflejado en la representación de animales.

El relieve y la pintura ofrecen características comunes. No existe perspectiva y se rompe con las leyes de la frontalidad: se presenta a la figura humana con la cara de perfil, ojos y torso de frente, y desde la cintura para abajo nuevamente de perfil.

 

En la época de Amenofis IV (el faraón reformador religioso) se rompe con la tradición artística. Aparece en Tell-el-Amarna un arte elegante y de intenso naturalismo, aunque hubo más proyectos que realizaciones efecti­vas: busto de Nefertiti, tumba de Tutankamón.

 

Amenofis VI  
Tutankamon

 

 

(visita virtual al Museo Egipcio de El Cairo)

 

(© Sobre textos de Serafín Ruíz; maquetacion y arreglos JCGG 2006)